• Inicio
  • blog
  • ¿Cómo percibir la realidad material desde una consciencia superior?
Cábala: acceder a niveles superiores

Acceder a los niveles superiores

Cuando ingresamos en el mundo espiritual (que es el único mundo real, que incluye la materia) nos encontramos con ciertas personalidades que desean alcanzar “objetivos”. Parece como que se exige a la espiritualidad la misma categoría económica que los resultados de venta de una empresa.

Mis alumnos de Cábala siempre me trasladan alguna pregunta relacionada con los niveles superiores.

¿Cómo se accede a los niveles superiores?

Pero, en realidad, qué decimos cuando hacemos referencia a los “niveles superiores”.

Si en este vacío no existe ni lo inferior ni lo superior, entonces no existen niveles inferiores ni niveles superiores.

Es verdad que no existen niveles inferiores ni superiores y que toda la realidad es única. Sin embargo, lo que marca el límite entre lo superior y lo inferior es nuestra conciencia.

Cuando elevamos nuestra conciencia decimos que accedemos a los niveles superiores. Entonces, lo superior y lo inferior está subjetivamente condicionado al punto espacio/temporal donde situemos a nuestro Yo.

En el orden general, fuera de nuestra subjetividad, nada es superior ni inferior a nada. Cada uno cumple su función en el nivel en el que se encuentra.

¿Es inferior la materia?

La materialidad es llamada inferior porque fue la última contracción producida. Sin embargo, nosotros estamos construidos de materia (Nefesh).

Ahora bien, nuestra materialidad es luz oculta, es decir, es también energía concentrada. Y las energías más sutiles (Ruaj y Neshamá) existen operativas en dimensiones más desmaterializadas.

Es así que lo material define lo inferior, por su grado de densidad energética, pero nunca puede ser inferior por su grado de importancia.

Este es un grave error del gnosticismo antiguo, porque se le quitó a la materialidad su función de luz en el nivel inferior y se asoció lo inferior con lo bajo, con lo no-divino, cuando en la realidad material de Maljut, aunque no la podamos percibir, existe la luz de Dios.

El problema de la materialidad no es intrínseco al mundo material, sino que es un problema de percepción del kli de recepción, ya que somos nosotros los que estamos estructuralmente limitados para visualizar la luz oculta en el orden de la materialidad.

Nuestro trabajo no es negar la realidad material, sino restablecer una nueva conexión con dicha materialidad. Y esta nueva conexión se puede establecer adecuadamente cuando nosotros cambiemos nuestros niveles de percepción.

Alcanzar la paz interior y la paz universal

El trabajo de la Cábala es lograr que el ser humano encuentre modos de modificar su percepción de la realidad y así alcanzar su propia paz interior, y, a consecuencia de ello, la paz universal.

Nunca existirá paz universal si el ser humano no tiene paz en su interior.

La redención comenzará cuando un solo hombre comience su cambio interior. No puede existir una pretensión mesiánica de paz universal si no logro mi paz personal.

Hasta que el Reino no se encuentre dentro de la interioridad de cada uno de nosotros, el Reino nunca llegará.

Tenemos que trabajar la extirpación del mal de nuestros corazones.

Sobre el autor

MARIO SABÁN

MARIO SABÁN

Investigador y profesor de Cábala, especializado en la Cábala aplicada a la psicología, al desarrollo personal y espiritual del ser humano. Enseña cómo la Cábala puede ayudarnos a vivir una vida más plena y consciente, a ser más felices, por el camino del autoconocimiento personal con el método del Árbol de la Vida. Es doctor en Filosofía (2008), en Antropología (2012), en Psicología (2015) y en Historia (2016). Sus últimas obras publicadas están dedicadas a la Cábala: Sod 22: el secreto (2011), Maasé Bereshit. El Misterio de la Creación (2013) y La Cábala. La psicología del misticismo judío (2016).

Leave a comment

You are commenting as guest.